DÓNDE VER AVES EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA

Casi siempre que se hace referencia al Birdwatching en Andalucía, se suele tener una imagen clara de dónde poder disfrutar de esta afición dirigiendo nuestras miradas a las provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla. Si nos damos cuenta, son provincias que incluyen parte de su territorio en el Parque Nacional o Natural de Doñana. Aunque también hay que tener en cuenta algunas zonas de Málaga y Jaén.

El resto de provincias quedan un poco al margen para los birdwatchers, bien por no agrupar suficientes especies en una cómoda visita, o bien por ser unas grandes desconocidas en el mundo de la observación de aves.

Esto último podríamos decir que ocurre con la provincia de Córdoba. Para la mayor parte de los birdwatchers, es un lugar donde hay algunas aves interesantes pero no es un destino muy visitable. Intentaré ponerla en el mapa de la ornitología.

Córdoba se podría dividir de norte a sur, en nueve partes según sus diferentes hábitats.

  • Zújar
  • Valle de los Pedroches
  • Alto Guadiato
  • Sierra Morena
  • Vega del Guadalquivir
  • Campiña Baja
  • Campiña Alta
  • Lagunas del Sur de Córdoba
  • Sierras Subbéticas

La provincia de Córdoba presenta una riqueza paisajística destacable, albergando una buena representación de nuestra fauna más singular y amenazada. La variedad de hábitats disponibles y, muchos de ellos en buen estado de conservación, hacen posible la coexistencia entre estos límites geográficos de especies como el lince, el lobo o el águila imperial en las Sierras de Cardeña y Montoro, la cigüeña negra, el águila real o el buitre negro en las Sierras de Honachuelos, la malvasía cabeciblanca o el aguilucho lagunero en las Zonas Húmedas del Sur, el halcón peregrino y el águila perdicera en las Sierras Subbéticas y la avutarda, la grulla o la ortega en los Valles del Guadiato y Los Pedroches.

Estas zonas, recogen diferentes hábitats con una riqueza ornitológica extraordinaria, si bien, en muchos casos, no resulta tan impresionante como Doñana, por no encontrar grandes concentraciones de aves como podemos observar en las marismas, arrozales y playas de esta zona. Aun así, como destino ornitológico, es una provincia muy interesante.

ZÚJAR.

Esta zona del noroeste de Córdoba, está bañada por el río Zújar y sus afluentes, como el Guadalmez o el arroyo Patuda entre otros. Podemos disfrutar de tres tipos de paisaje en esta área. Uno cercano a los ríos y arroyos antes nombrados, con zonas abiertas y pocos árboles donde es frecuente la observación aves acuáticas como garzas, cormorán grande, avoceta, cigüeña blanca… y la desconfiada cigüeña negra. Además, en los sotos del río hay martín pescador, oropéndola, ruiseñor común y bastardo, chochín y gorrión moruno.

En las zonas llanas, resulta frecuente la observación de grullas, chorlito dorado, elanio azul, aguilucho pálido, alcaraván, cernícalo primilla, sisón y avutarda entre otras.

Y también son destacables las zonas más abruptas en donde son las grandes rapaces las que llaman la atención como búho real, águila perdicera, águila real o águila imperial.

VALLE DE LOS PEDROCHES.

Se encuentra situado en el Norte de la provincia de Córdoba. Los ríos Zújar, Guadalmez y Yeguas respectivamente, marcan sus límites geográficos con las provincias de Badajoz y Ciudad Real.

Son zonas de dehesa muy importantes desde el punto de vista ornitológico, ya que mantienen mediante su manejo altos grados de biodiversidad. Son características de estos ecosistemas especies como la cigüeña común, cigüeña negra, milano real, milano negro, mochuelo, arrendajo, buitre negro, buitre leonado, águila calzada y el ratonero. Además existen especies como las grullas y las avutardas cuya existencia está altamente ligada a los paisajes adehesados. También se puede observar águila perdicera, águila real o águila imperial.

ALTO GUADIATO.

En este paisaje, atravesado por el río Guadiato y casi en equilibrio con el hombre, donde se mezclan zonas de cultivos y pastos, permiten la presencia de aves esteparias de gran interés ornitológico como gangas ortega, avutardas,  sisones, gran número de grullas o los escandalosos alcaravanes.

En los embalses como el de San Pedro y Guadiatillo, se pueden observar espátulas, patos colorados e incluso el huidizo rascón. Es un verdadero espectáculo contemplar la llegada de los  grandes bandos de grullas y ánsares al llegar al atardecer a los dormideros junto al embalse de Sierra Boyera.

SIERRA MORENA.

Al norte de la Vega del Guadalquivir encontramos uno de los hábitats más representativos de la provincia de Córdoba, Sierra Morena. Enormes extensiones caracterizadas por la presencia de la encina y el alcornoque, árboles que tapizan el suelo acompañado por otras especies vegetales que forman el matorral mediterráneo: mirtos, lentiscos, labiérnagos… Este paisaje  constituye un buen refugio para las aves insectívoras como las currucas o los mirlos.

Hábitat ideal para algunas de las aves más interesantes de la provincia como el águila imperial, el buitre negro o la cigüeña negra, donde encuentran refugio y tranquilidad en estas grandes extensiones. También, es la zona con mayor número de individuos de águila real y perdicera de la provincia.

A lo largo de este territorio, podremos encontrar grandes extensiones de pinar que albergan también otras pequeñas aves como piquituerto, trepador azul, pinzón real, picogordo…. Es una gran zona para el Birdwatching, donde nos sorprenderán enormes bandos de rabilargo.

VEGA DEL GUADALQUIVIR.

Desde el punto de vista ornitológico, la comarca de la Vega del Guadalquivir, podría considerarse como una de las de mayor diversidad de la provincia, ya que es una zona de tránsito entre Sierra Morena y la Campiña, sin olvidar también la gran influencia que ejerce el Río Guadalquivir, que actúa como auténtica ruta de migración para numerosas especies. Un ejemplo de la primera causa, la representa la situación de diversos enclaves, donde vienen a asentarse algunos ejemplares de rapaces como el águila real, la perdicera y el búho real, e incluso la amenazada águila imperial, todas ellas típicamente serranas. Así, ejemplares juveniles de estas, encuentran alimento entre las abundantes liebres, conejos, ratas, palomas y perdices que habitan en la vega. En cuanto a las migratorias, citar la aparición cada año de especies como el alimoche, con la localización de algún dormidero, el milano negro, el águila pescadora, el alcotán, el aguilucho lagunero, la pagaza piconegra, etc.

A lo largo del río, y curiosamente en pleno centro de Córdoba, se pueden encontrar dormideros con grandes concentraciones de garcillas bueyeras, cormoranes y martinetes. También aves como el calamón, martín pescador, avetorillo o el ruiseñor pechiazul.

CAMPIÑA BAJA.

Extensas zonas abiertas al sur del Guadalquivir, caracterizadas por la existencia de terrenos con suaves lomas dedicados por completo a labores agrícolas, especialmente cereal. Esto lo convierte en un área idónea para encontrar aves esteparias, como avutarda, sisón, perdiz roja, alcaraván, aguilucho cenizo, elanio azul, alondra, calandria, terrera común…

Las construcción típica de estas zonas agrarias, conocida con el nombre de “cortijo”, es un magnífico lugar para el asentamiento de diversas especies como el cernícalo primilla, la carraca y la lechuza común.

CAMPIÑA ALTA.

Más al sur, encontramos un área con enormes extensiones de olivos y alguna zona dedicada al cultivo de la vid. Este sistema agrícola implica un uso del suelo muy homogéneo que no permite la diversidad del paisaje. Miremos a donde miremos, veremos largas calles formadas entre los olivos que dan protección a perdices y alcaravanes. Entre los huecos de los troncos, encuentran refugio el mochuelo común y la abubilla, siendo sus cantos, unos de los más típicos del olivar.

Junto a sus lindes, se congregan numerosas bandas de fringílidos que buscan semillas en los puntiagudos cardos: verderón, verdecillo, pardillo, jilguero… En zonas de vides, es posible aún encontrarnos con algún alzacola.

En algunas zonas, se pueden encontrar algunos bosques isla con las últimas encinas de la zona. Éstas, suelen ser visitadas por zorzal común, currucas, águila culebrera, cuervo…

LAGUNAS DEL SUR DE CÓRDOBA.

Se trata de un conjunto de lagunas permanentes, estacionales y de embalses, insertados en la campiña alta cordobesa. El mejor momento para la observación de aves en estos parajes es la época invernal, pues los niveles de agua suelen ser más generosos y la abundancia y variedad de especies invernantes los hacen muy atractivos. No obstante, en el inicio del período estival, entre los meses de febrero y marzo, se produce un momento de esplendor en el que los pasos migratorios confluyen, coincidiendo en muchos casos las especies que tras pasar el invierno en estas lagunas se preparan para marcharse a sus áreas de cría, en el norte de Europa principalmente, y las que empiezan a llegar para iniciar los cortejos que culminarán con el proceso reproductor en estos parajes.

SIERRAS SUBBÉTICAS.

Las Sierras Subbéticas albergan los picos más altos de la provincia de Córdoba. En algunas de sus escarpadas sierras, como La Tiñosa, Bermejo, el Picacho… tienen sus territorios las grandes rapaces, como el búho real, águila real, águila perdicera, halcón peregrino o buitre leonado.

Además, son buenas tierras para observar aves ligadas a zonas de roquedos y pedregales como la collalba negra, collalba rubia, roquero solitario, roquero rojo y chova piquirroja.

En zonas llanas de altura, como La Nava de Cabra, se pueden observar muchas clases de currucas: mirlona, carrasqueña, cabecinegra, capirotada, mosquitera, zarcera… y en paso pre y post nupcial, el escribano hortelano y la tarabilla norteña.

Article: Antonio Pestana
Photos: Antonio Pestana and Peter Jones

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